Álvaro del Casar

Mi primera Raspberry y todo lo que puede hacer.

Primeros pasos con la Raspberry

Hace ya unos meses que compré mi primera Raspberry Pi, en concreto la Pi 4B en su versión de 4Gb, de la que os dejo aquí el enlace.

Ciertamente era una cosa que levaba ojeando mucho tiempo, investigando, viendo alternativas pero finalmente la compré.

Aunque tenía una cierta idea de que quería hacer, no sabía nada de su entorno. Con la ayuda de YouTube y toda la comunidad que hay alrededor de éste pequeño ordenador comencé a aprender su filosofía y a dar mis primeros pasos con ésta pequeñaja.

Hardware

Lo primero fue buscarla un sitio en casa y por supuesto una carcasa, ya que no me parecía muy buena idea tenerla ahí al aire, cogiendo polvo y a merced de los elementos.

Para ello y siguiendo un tutorial que afortunadamente encontré, compré un disipador bien hermoso para enfriarla, además de unos ventiladores de Noctua para crear un flujo de aire, una pequeña pantalla OLED para ver información esencial del equipo y una carcasa personalizada que imprimí con mi impresora 3D. Tenéis más detalles de éste proyecto en el video que subí a YouTube.

Carcasa y disipador para Raspberry Pi4

Sistema Operativo y almacenamiento

Con la parte de hardware listo llegó la hora del software y lo primero que necesitábamos era un sistema operativo. En mi casa y por ser original (nótese la ironía) instalé Raspberry Pi OS en una tarjeta micro SD de 32Gb (spoiler, si podéis coged una un poco mas grande).

Buscando por internet encontré un modelo de Samsung que se anunciaba como super duradera, se trata de la serie PRO Endurance (pensadas para cámaras de seguridad y éste tipo de aparatos). Precisamente por eso están diseñadas para aguantar muuuuchos ciclos de lectura y escritura, super recomendable para un ordenador que estará constantemente modificando datos. Os dejo el enlace por si os interesa.

De igual forma esto no es la panacea y como todo llegará en momento en el que fallará a si que no puedo hacer otra cosa que recomendaros hacer copias de seguridad y una tarjeta de backup para hacer el cambio.

Disipador metálico montado en una Raspberry Pi 4
Disipador montado en la Raspberry

Otra de las cosas a tener en cuenta es la configuración inicial. En mi caso y para no tener que conectarla un monitor, configurarlo, etc. activé el SSH por lo que conectándolo a la red de casa y desde Putty pude acceder al terminal. Desde allí pude activar RealVNC, un programa parecido al clásico TeamViewer para ver la “pantalla” del equipo y manejarlo remotamente, un acierto.

Si os interesa tenéis en la red mucha información al respecto.

Aplicaciones y usos

Viendo los diversos usos que quería darle al equipo (PiHole, servidor VPN, domótica de casa, una DDNS y algún servicio más) comencé a buscar información.

La forma más inteligente y sencilla de instalar todas éstas aplicaciones es mediante contenedores, a si que lo primero fue instalar Docker para hacer correr éstos contenedores. Así como el primer contenedor, Portainer, que funciona como interfaz gráfica para instalar, configurar y administrar el resto de nuestros contenedores y hacernos la vida más fácil a los que no estamos tan acostumbrados a trabajar con ventanas de terminal.

Con esto configurado y corriendo me pude poner con la instalación del resto de contenedores, os dejo una lista de los que tengo actualmente:

  • Awtrix – Para gestionar otro proyecto, el reloj LED que podéis ver en éste enlace.
  • DuckDNS – Para configurar una dominio estático a nuestra IP Dinámica de la WAN.
  • Grafana – Crear gráficos con datos.
  • InfluxDB – Bases de datos, pensadas en mi caso para domótica (junto a Grafana).
  • PiHole – Funciona como DNS bloqueando anuncios.
  • Duplicati – Copias de seguridad.
  • Home Assistant – Gestor de la domótica de casa, incluye Zigbee, NodeRED y mucho más.
  • Nginx Proxy Manager – Gestionar proxies.
  • Wireguard – Servidor de mi VPN
  • Portainer – Gestiona el resto de contenedores.

A fecha de hoy tengo éstos, van variando según mis necesidades, voy probando cosas, otros no me son del todo prácticos y los elimino… Es la facilidad de los contenedores.

Captura de pantalla de la lista de contenedores corriendo en la Raspberry.
Lista de contenedores corriendo

Referencias

La verdad me parece una plataforma increíble, que incluso con el limitado hardware de las Raspberry nos da un sinfín de posibilidades, miles de proyectos que se pueden adaptar a nuestras necesidades.

Cierto que implica un mínimo de conocimientos y esfuerzo para ponerlo a funcionar. Pero si yo lo he conseguido cualquiera con la inquietud necesaria puede hacerlo funcionar.

Además por surte para nosotros nos ha tocado vivir una época en la que tenemos el conocimiento a golpe de clic, en internet podemos aprender prácticamente cualquier cosa y en la mayoría de casos de forma gratuita.

Os dejo para concluir una recopilación se fuentes que me han sido de ayuda. Canales de YouTube, blogs, gracias a ellos he podido comprender y hacer funcionar mi maquina.

Y muchos más que podéis encontrar con una búsqueda en Google.

Carcasa impresa en 3d para la Raspberry con ventiladores para el flujo de aire.
Montaje en la carcasa, a falta de tapas laterales y pantalla.

Conclusión

Me parece un fantástico proyecto a medio/largo plazo al que podemos ir dando forma, adaptando a nuestras necesidades.

No hace falta comprársela y tenerla al día siguiente completamente operativa. Surgirán problemas, cosas que reconfigurar y otras que reinstalar. Pero es muy interesante comunicar los diferentes contenedores, que interactúe con dispositivos de nuestra casa, dejarla a nuestro gusto y que nos cubra una necesidad.

Tenemos aplicaciones o contenedores para casi todo, en la mayoría de casos de código abierto y con grandes comunidades tras ellas.

Os animo a investigar, informarse al respecto y darle una oportunidad. Y hasta aquí hemos llegado, muchas gracias por llegar al final y estar ahí.

Ale, a seguir aprendiendo.